2013, año de Jacobo Árbenz

El 13 de septiembre del próximo año se cumplirán cien años del natalicio de Juan Jacobo Árbenz Guzmán, uno de los presidentes más destacados de la historia reciente del país. Por tal motivo, con el ánimo de reflexionar y contextualizar los alcances de su mandato –trascendentales en la vida de nuestros días- se ha creado una Comisión por el Centenario de Jacobo Árbenz, con la participación del Archivo Histórico de la Policía Nacional (AHPN).

También integran dicho comité la Dirección General de Extensión Universitaria y la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), el Centro Internacional de Investigaciones en Derechos  Humanos (CIIDH) y la Coordinación de ONG y Cooperativas (Congcoop).

Asimismo, acuerpan la delegación personalidades, académicos y estudiosos de la historia contemporánea de Guatemala como el Dr. Jorge Solares, el Dr. Eduardo Velázquez, el Lic. Factor Méndez Doninelli, el Lic. Antonio Móbil, el fotógrafo Daniel Hernández-Salazar y el Lic. Luis Pedro Taracena.

2013 será el año de Árbenz. Se tiene programadas actividades académicas, seminarios internacionales, publicación de libros, presentaciones artístico-culturales, obras de teatro, conciertos, ciclo de cine, producción de un documental y una muestra fotográfica. Serán llevadas a cabo, igualmente, actividades conjuntas con grupos organizados en Quetzaltenango y Antigua Guatemala, Suiza, México, Estados Unidos y Francia.

Jacobo Árbenz Guzmán, oriundo de Quetzaltenango, hijo de la guatemalteca Octavia Guzmán y del suizo Jakob Árbenz, se formó como Sargento Primero de la Compañía de Caballeros Cadetes. Tras su participación en la Revolución de 1944 que terminó con el régimen de Jorge Ubico y Ponce Vaides, fue parte de la Junta de Gobierno del Presidente Juan José Arévalo y, posteriormente, Ministro de Defensa.

Más tarde presidió al país de 1951 a junio del ’54, cuando fue derrocado por un golpe militar orquestado por la Agencia Central de Inteligencia Norteamericana (CIA). Con el nacionalismo como punta de lanza, durante el mandato de Árbenz se fortaleció al Estado, se otorgó autonomía a la Usac y a las municipalidades, se llevó a cabo una profunda Reforma Agraria (Decreto 900), se construyó la Hidroeléctrica Jurún-Marinalá, en Escuintla, la carretera al Atlántico y el Puerto de Santo Tomás (puerto Matías de Gálvez), entre muchos avances sociales e institucionales.

A raíz del golpe que lo alejó de la presidencia, Árbenz, su esposa María Vilanova y sus hijos Arabela, Leonora y Jacobo, se exiliaron y residieron en Francia, Suiza, Cuba y, finalmente, en México, lugar donde el 27 de enero de 1971 fallecería el ex presidente conocido como el Soldado del Pueblo.