Historia

En julio de 2005, personal de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) realizó el importante hallazgo de un voluminoso archivo que corresponde a la documentación histórico-administrativa de la extinta Policía Nacional. El hallazgo fue fortuito, pues al verificar una diligencia relacionada con las previsiones frente al almacenaje de explosivos que representaban un riesgo latente para la población, se descubrió la existencia del Archivo Histórico de la Policía Nacional (AHPN). Los documentos estaban apilados en pésimas condiciones para su conservación, en las instalaciones de lo que a principio de los años 80 se proyectó como el edificio para el Hospital de la Policía Nacional, en la zona 6 de la ciudad capital de Guatemala.

En este acervo documental de la Policía Nacional (PN), que aglutina más de 7 mil novecientos metros lineales de folios, se encontraron registros que datan de finales del siglo XIX (1882) y se extienden hasta 1997. Los aproximadamente 80 millones de folios reunidos y en proceso de organización, tienen una importancia incuestionable desde el punto de vista histórico, cultural y científico.

Agregado a ello, desde la perspectiva de la defensa de los derechos humanos resulta particularmente importante investigar, sobre la base de los documentos del AHPN, el período histórico que corresponde al conflicto armado interno, en el cual la PN y sus dependencias fueron reiteradamente señaladas por familiares de víctimas y organizaciones nacionales e internacionales de defensa de los derechos humanos, de ser cuerpos ejecutores de graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos que aún no han sido esclarecidas.  

Frente a las demandas de verdad y de justicia planteadas por numerosas familias guatemaltecas, desde un inicio se orientaron esfuerzos y acciones encaminadas a superar las secuelas de la guerra y a sentar bases sólidas para una genuina conciliación nacional. Para ello el reconocimiento de la verdad, pero ante todo, el respeto al derecho a la información y a la justicia que merecen las víctimas y sus familiares, han constituido un compromiso y un deber insoslayables para el AHPN.

 A lo largo de 6 años, los principales esfuerzos han girado en torno a la conservación, identificación, organización y descripción archivística de los documentos del AHPN. El fin detrás de estas acciones está centrado en garantizar el acceso libre a las imágenes digitales de los documentos a las instituciones del Estado, las y los investigadores interesados y las y los ciudadanos que deseen hacer efectivo su derecho a conocer la verdad. El acceso a la información digitalizada de un archivo oficial tan amplio y completo modifica significativamente los procesos de recuperación de la memoria histórica y política, amplía de manera sustantiva las posibilidades de conocer la verdad de lo ocurrido en el contexto del conflicto armado interno y abre nuevos cauces para impulsar procesos judiciales en contra de los responsables de crímenes de lesa humanidad cometidos en Guatemala.

Las instalaciones que albergan al AHPN presentan grandes problemas estructurales y carencias, por el abandono de más de 25 años de una obra a medio edificar. Sin embargo el área en su conjunto tiene una gran significación histórica porque allí funcionaron la Guardia de Hacienda, la Policía Militar Ambulante, la Academia de la Policía Nacional, el Comando de Operaciones Especiales, el Sexto Cuerpo de la Policía Nacional y el Archivo Histórico de la PN, entre otras estructuras de la seguridad del Estado. Pero al mismo tiempo, de manera no oficial se cuenta con indicios  que en esos predios e instalaciones funcionaron cárceles clandestinas y centros de tortura donde se cometieron múltiples crímenes de lesa humanidad. Es ampliamente conocido, por ejemplo, la existencia y el funcionamiento de “La Isla” donde permanecieron  detenidos ilegalmente, fueron torturados y ejecutados extrajudicialmente centenares de mujeres y hombres víctimas del terrorismo de Estado en Guatemala. Por todo ello resultan  relevantes los esfuerzos encaminados a crear las condiciones para la conversión de esas instalaciones en un Centro de la Memoria para la Conciliación.

A partir de julio de 2009 la titularidad del AHPN pasó del Ministerio de Gobernación al Ministerio de Cultura y Deportes, bajo la rectoría del Archivo General de Centro América (AGCA). Desde esa misma fecha empezó a funcionar la Unidad de Acceso a la Información  del AHPN, con lo cual se alcanzó el gran objetivo de  posibilitar el conocimiento público del contenido de 12 millones y medio de documentos de este acervo archivístico, digitalizados hasta finales de mayo de 2011. El principal usuario del AHPN es el Ministerio Público (MP), al mismo tiempo acuden en busca de información centenares de víctimas sobrevivientes y familiares de víctimas de violaciones de los derechos humanos. Otro tanto ocurre con diversas instituciones oficiales, organizaciones de la sociedad civil, entidades académicas y diversas investigadoras e investigadores guatemaltecos e internacionales. Hasta el 31 de mayo de 2011, la Unidad de Acceso a la Información del AHPN había atendido un total acumulado de 4,961 requerimientos de información, habiendo respondido a los usuarios con la entrega 62,837 documentos, que contienen 211,084 páginas.

Además de aportar documentos que tienen utilidad como elementos para la  investigación criminal y la persecución penal, para el MP, la PDH y otros  querellantes, el AHPN presta el servicio de análisis archivísticos y  pericias técnicas que son requeridas para los diferentes procesos judiciales.

Sin estas funciones públicas no tendría sentido la organización y la conservación de los registros del Archivo Histórico de la Policía Nacional,  patrimonio documental de la nación guatemalteca.